LA FOTOGRAFIA DE VIAJE

Consejos sobre la fotografía de viaje.
No tengo ni idea, ¡Ayúdame!

Éstas van a ser mis reflexiones en cuanto a fotografía de viaje. En este apartado voy a relatar mis ideas al respecto. Muchas de ellas han sido adaptadas de ideas de reconocidos fotógrafos, es decir, no todo es de cosecha propia, pero se me hace imprescindible exponerlas aquí.

Lo reconozco, les envidio. Lo digo abiertamente, tengo envidia de aquellos buenos fotógrafos que con tanto esfuerzo son capaces de traer fotos maravillosas. Y sé que no es fácil, aunque parezca un regalo eso de ir de punta a punta del globo buscando un momento. Horas, días enteros, semanas de duro trabajo. Estar concentrado durante tanto tiempo para intentar no perderse nada. Es durísimo, estar tanto tiempo concentrado, andando, esperando, mirando, esquivando las miradas de la gente, haciéndote el invisible, intentándolo al menos.

Albania. Un país cuesta arriba. Edición propia. 2019 © Txema Fk.

Aún entendiendo que no es un trabajo fácil, les envidio. No he tenido la suerte de hacer tantos y extensos viajes fotográficos. Cierto es que he recorrido lo mío, pero ni punto de comparación. La fotografía es un camino, un recorrido eterno, porque dudo que sea fácil deshacerte de tu faceta de fotógrafo, de tu rol de observador. Incluso si dejas la cámara, la fotografía, si abandonas el negocio o se te pasa la fiebre de cámara, seguirás mirando el mundo de una manera particular, diferente a la del sujeto que nunca se ha acercado a ésto.

No es sencillo organizar un buen viaje fotográfico. Seamos realistas, por norma general muy pocas veces, si no te dedicas expresamente a esto, dispondrás de 15 o 20 días para viajar solo y tomar fotografías. Tenemos obligaciones que nos impiden realizar esas aventuras. Periodo vacacional limitado, familia, dificultad para invertir tiempo y dinero; en definitiva, raro es que habitualmente disfrutemos de la posibilidad.

Así pues, no vamos ni a acercarnos mínimamente a las posibilidades de los grandes fotógrafos de agencias como National Geographic, pero si que podemos hacer el esfuerzo de vez en cuando, ¿No es así?

Si tenemos la posibilidad de realizar esos viajes, porque las circunstancias nos lo permiten, os voy a dar algunos y personales consejos sobre lo que creo yo que es la fotografía de viaje.

¿Qué es para mi la fotografía de viaje? La pregunta no es que sea difícil de contestar, aunque a veces nos hacemos unos líos morrocotudos intentando ponerle etiquetas a todo. Para mi, sencillamente, lo más parecido a la fotografía de viajes es plasmar en papel o archivo digital lo que ves cuando viajas. Fácil y conciso, así de sencillo lo veo yo. El hecho es que puedes hacer una fotografía a una basílica y quedarte con eso, ya está. Trabajo cumplido.

Budapest. Hungría. 2017 © Txema Fk.

Pero, y si ¿lo que realmente te gusta es viajar? Entonces si es así la cosa cambia. Da un giro importante. Estoy seguro que si te gusta viajar, si de verdad te gusta conocer otros lugares, si te gusta sumergirte en los lugares que visitas, si te gusta apreciar más allá que los lugares más turísticos, tú fotografía será también diferente. Lo normal es que tus fotografías plasmen lo que sientes o vivas en ese lugar concreto. Tino Soriano, el gran fotógrafo español de National Geographic nos cuenta que la fotografía de viaje tiene mucho de intelectualidad. ¿Cómo no le voy a dar la razón a éste super hombre? Viajar tiene mucho de estudiar el lugar que vas a visitar, quizá informarte de su cultura, sus costumbres, incluso de escuchar música tradicional o buscar datos sobre sus fiestas y festejos. Entonces, ¿qué es la fotografía de viajes?, ¿fotografiar lo que ves de manera superficial?.

No nos volvamos locos tampoco. A veces la gente se pone muy melodramática con la idea de que el material que cree que tiene que aportar, por eso de dejar a las claras cual es su estilo, tiene que ser poco claro o enigmático.

Sinceramente ¿cómo de importante es tener un estilo propio?, obviamente tu manera de fotografiar puede hacerte único, pero ¿no es más importante darle solo tu toque personal al momento que has visionado sin tener que vivir bajo dogmas? No te vuelvas loco, empápate de las aventuras diarias, captúralas y nos las cuentas.

Berlín. 2020 © Txema Fk.

A continuación, os voy a exponer varios puntos que me parecen fundamentales para disfrutar de la fotografía de viaje. No son las mejores, ni son todas, pero si son muy recomendables. Pequeñas pautas, pequeños consejos que me gustaría compartir.

  • La fotografía de viaje es solitaria.
    Efectivamente, es así. Si de verdad quieres tener buenos resultados, si de verdad quieres descubrir algo diferente deberías estar concentrado, así que si vas con más personas, lo más probable es que estés más pendiente de esas personas que de lo que has ido a buscar: historias en el entorno.


    Viaja solo, o tómate un tiempo para ti cuando estés viajando con más gente.
  • Concentración.
    Es quizá lo que más energía te robará. Es fundamental estar concentrado, atento a lo que te rodea. Por eso, estar toda una jornada pendiente de cada uno de los detalles va a exigir mucho. Solo así conseguirás mantenerte en un estado introspectivo. Aislarte de lo que te desconcentre y centrarte en lo que realmente has ido a hacer. El mejor resultado posible lo conseguirás de esta manera.
  • Ve más allá de un simple paisaje o postal.
    En las guías de viaje, en las revistas del gremio, en las postales que antes te enviaban ya tenemos las mismas fotografías que todo el mundo saca cuando va a un lugar turístico. Da un paso más que lo demás, no te quedes con lo obvio, estruja tu cabeza. Da una vuelta más que el resto. Internet está lleno de fotos del Big Ben, busca algo que relacionado con el reloj londinense te de una historia.


    Intenta no quedarte con lo que todos se llevan a casa. Encuentra tu historia, dale el matiz necesario para que exprese lo que sientes cuando llegas a ese lugar. Estudia la historia de ese sitio, busca información sobre momentos históricos que allí pasaron y busca como fusionarlo con el ahora y con la gente que por allí pasa.

  • Aliméntate bien, mantén la forma.
    No voy a darte consejos para que guardes la línea. Pero, es obvio que si quieres pasar jornadas enteras caminando y esperando que algo pase bajo, en ocasiones, duras inclemencias climatológicas, deberás ir preparado.


    Buena alimentación, buen fondo físico, ayúdate con buen calzado y ten paciencia.

  • No estés constantemente detrás del visor.
    Quizá cuando estés con el ojo pegado al visor te centres más en la composición o el aspecto técnico. Deja tu cámara tranquila, observa, mira, analiza y contempla a tu alrededor lo que pasa.

    No pretendas encontrar la foto estando siempre pendiente de la cámara. La máquina es la herramienta principal, pero el ojo y tu cerebro son la pieza elemental de todo el funcionamiento. Párate a mirar y ten preparada la cámara cuando sea necesario. A veces, en muchos casos, es preferible captar lo que sientes y no lo que ves.

  • ¿Tienes una razón para disparar?
    ¿Por qué has hecho esa foto? ¿De verdad tiene interés?. Piénsalo.